martes, 23 de marzo de 2010

NUEVO TRONO PARA LA "BURRICA"

La Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, popularmente conocida como "Burrica" contará a partir de este año con un nuevo trono realizado por el tallista gaditano de San Fernando, Juan Carlos García Díaz.
Los varales han sido elaborados en Tobarra en el taller de Carpimueble, están preparados para cuatro agarráores por varal, y rematados por un cabezal elaborado por el tallista, la estructura interna del trono es de aluminio y ha sido realizada en el taller de Cotillas.
El trono está tallado a mano en madera de cedro, los laterales están rematados por cuatro ángeles y las cuatro cartelas contienen textos con motivos alusivos a la entrada de Jesús en Jerusalén.
Fue encargado a la finalización de la Semana Santa de 2009 y llegó a Tobarra el pasado viernes 19 de marzo a las 20 horas.
Asímismo, la imagen ha sufrido un proceso de limpieza y restauración de algunas grietas que ha sufrido con el movimiento natural de la madera, el restaurador, Fernando García Díaz, de Albacete, ha advertido que el estado de la escultura es en general bueno, aunque ha procedido a consolidar algunas grietas y a recuperar parte de la pintura que había saltado. Podremos por ello ver recuperada la imagen para el próximo domingo de Ramos.
Desde la Asociación de Cofradías queremos agradecer a todas las personas que han colaborado en el proyecto, a la disposición especial que siempre ha tenido la hermandad de la Santa Cruz, la de los presidentes de todas las hermandades, que han renunciado a parte de la aportación económica para traer este trono, el primero que tiene la Burrica realizado para la imagen, y la de todo el pueblo de Tobarra, que con su sacrificio hace una gran Semana Santa.

Esperamos y deseamos que les guste. 


domingo, 7 de febrero de 2010

PRESENTACIÓN DEL CARTEL Y REVISTA DE SEMANA SANTA 2010

El próximo viernes 12 a las 20,30 horas dará comienzo el acto de presentación del cartel y libro de Semana Santa 2010. Como sabéis es un momento muy especial, parte de la magia del acto se la da la masiva asistencia de gente, ninguna Semana Santa en toda la región reune tanta multitud en un solo acto de presentación de cartel, y eso sólo es posible gracias a vosotros.

Este año hemos querido adaptar el acto a las difíciles circunstancias económicas que está sufriedo nuestro país y a las que la Asociación de Cofradías no es ajena, por eso será un acto esencialmente austero, que se apoyará en el audiovisual, reduciendo el apartado decorativo.

Contará con la presencia de un grupo de teatro aficionado que lleva muchos años representando la pasión de Cristo en la vecina localidad de Albatana.

Durante la celebración se presentará de forma oficial el proyecto de Momunento al Nazareno, obra de Jesús Jiménez (Batanero hijo), quien lleva trabajando ya varios meses en él.

También contaremos con la presencia del guionista de televisión Eduardo Ladrón de Guevara, responsable de series como "Los ladrones van a la Oficina" o "Cuéntame" y cuya contribución a la difusión de Tobarra ha sido enorme.

El resto, evidentemente queda para la lógica y tradicional sorpresa que debe seguir impregnando las presentaciones.

Desde la Asociación esperamos y deseamos que el trabajo del equipo de actos públicos y del conjunto de la Junta Directiva se vea recompensado con el éxito. Nuestra principal motivación es conseguir que sea ameno y que sirva para llevar de nuevo el cartel y el libro a los corazones de los Tobarreños. Recordad que el cartel y la portada del libro estarán disponibles desde el mismo momento de la presentación en nuestra página web: www.semanasantatobarra.es 

Éste es nuestro último acto de Presentación del Cartel, desde este blog queremos agradecer sinceramente a todos los que han colaborado con esta Asociación en las presentaciones de los cuatro años, su apoyo, sin el cual nada hubiera sido posible.

lunes, 11 de enero de 2010

S.O.S. IGLESIA DE LA ASUNCIÓN


Hoy es 11 de enero. La fecha no es casual, ni tampoco es un lugar vacío en nuestra historia. El 11 de enero es un día aciago en la historia de Tobarra, desde aquel 11 de enero de 1952 que tan bien cantara el poeta Manolo Zoril, han pasado 58 años exactos, pero parece que en 58 años no hemos aprendido nada.


El 11 de enero de 1952 se cayó la torre antigua de la Iglesia de la Asunción, nadie hizo nada por salvarla, probablemente por aquél entonces era ya demasiado tarde, aunque sus grietas eran evidentes desde hacía muchos años.



Pues bien, hoy nos encontramos con una situación que es infinitamente peor. Si por aquél entonces el peligro se cernía sobre la torre, hoy es toda la Iglesia de la Asunción, la mayor de nuestras iglesias, la verdadera casa de la Semana Santa de Tobarra, la que amenaza con hundirse y arrastrar con ella siglos de historia.



Como podemos ver el estado es lamentable, hay goteras en la totalidad de las capillas y en buena parte de la nave principal debido al estado de destrozo en que se encuentra el tejado, la situación en unas y otras partes del templo se divide en dos estados: preocupante y crítico. 


En estado preocupante está la techumbre y las bóvedas de la nave principal, con enormes goteras que caen decenas de metros, preocupante es también el estado en que se encuentran las capillas donde se guardan la Soledad y San Francisco, así como el coro y la torre, ésta última abandonada a la entrada de todo tipo de aves.



El resto del templo está en estado crítico. La capilla de la pila bautismal tiene agujeros producto de las goteras por los que cabría un brazo, las capillas donde se encuentran el Nazareno, el Moniquí, la Dolorosa y la situada a la entrada a la sacristía sufren un auténtico diluvio cada vez que llueve, y la sacristía tiene importantes destrozos también producidos por el agua.


A todo ésto, hay que añadir la caída de parte del tejado de la bóveda de la capilla que antecede a la sacristía  que se ha producido hace unos días y que supone que el agua cae directamente ya sobre la bóveda, ésto es además una la amenaza seria sobre la capilla de la Dolorosa, que se encuentra al lado.



Y ello sin contar con la aparición de sendas higueras que están comenzando a derribar los contrafuertes exteriores.

Ya es hora de que nos tomemos en serio la situación de la Iglesia de la Asunción. De que elevemos el grito al cielo todos los tobarreños, de que denunciemos que probablemente se han restaurado y se están restaurando templos que no estaban ni mucho menos tan necesitados como el nuestro, de que aparquemos nuestras diferencias y vayamos todos juntos codo con codo a exigir donde haga falta que se remedie esta situación.


Tobarra no se merece ésto. Nuestra iglesia debería ser motivo de orgullo y vemos cómo cada día pierde sus fuerzas, golpeada por el viento y la lluvia como un pobre anciano abandonado a su suerte en un callejón cualquiera.


Desde este blog, la Asociación de Cofradías, la Semana Santa en pleno, lanza un S.O.S. adonde corresponda para que suene en todas partes.


Todos con la Asunción. grita con nosotros: Restauración ya.




martes, 22 de diciembre de 2009

PROBLEMAS EN NUESTRA SEMANA SANTA (I), LA FALTA DE AGARRÁORES

Uno de los argumentos que se suele aducir cuando tratamos de proyectar nuestra imagen fuera de Tobarra es que tenemos muchos problemas dentro que hay que solucionar antes de "vendernos" fuera de nuestras fronteras.

Este argumento es cierto, en parte. En primer lugar, necesitamos cierta distancia para ver cómo es nuestra Semana Santa en relación con las demás y comprobar hasta qué punto los problemas de Tobarra no son también los problemas de otras muchas Semanas Santas, a veces mucho más afamadas o "tituladas" que la nuestra.

Por otra parte, aunque sí hay cierta cultura popular acerca de la problemática que nos envuelve, no hay consenso en cuáles son esos problemas y mucho menos en cuáles son las soluciones.

Nos gustaría abrir un debate sereno al respecto, y que se plantearan aquí, por un lado objetivos y metas sobre los que trabajar, y por otro, soluciones a aplicar para lograr esos objetivos. Invitamos a todo el mundo a utilizar tanto el foro de la asociación, como, preferentemente, los comentarios que se pueden añadir al final de cada publicación del foro.

Para abrir el debate, esta semana hablaremos de la falta de agarráores en nuestra Semana Santa, un problema que lleva años en boca de todos, especialmente tras aquella noche de Viernes Santo en que la Santa Cruz no pudo salir o aquella mañana en que a San Juan estuvo a punto de ocurrirle lo mismo.

En primer lugar, debemos situar el debate en el contexto histórico y geográfico adecuado. Por un lado, este problema no es exclusivo de la Semana Santa de Tobarra. Todas las grandes semanas santas han visto crecer el número de tronos que desfilan y el número de hermanos necesarios por trono, de forma que en todas partes hoy se necesitan entre el doble o el triple de agarráores para poner en marcha una Semana Santa que hace veinte años, lo dicho, tanto en Tobarra, como fuera de Tobarra.

La diferencia es, por un lado la población, más limitada en nuestro caso que en las grandes capitales de provincia, y el hecho incuestionable, pero siempre exagerado, de que tenemos que compartir tiempo, espacio  y gente con el tambor. 

Conocemos muy poco de los problemas que existen fuera de Tobarra para sacar las procesiones. En parte porque nos hemos dedicado demasiado tiempo a mirarnos a nuestro propio ombligo. Saber cómo están los demás nos ayuda a situar correctamente el problema.

Y efectivamente, el problema no es exclusivo de Tobarra, ni mucho menos. Aparece en Semanas Santas de grandes capitales y de pueblos pequeños, de lugares en los que se toca y en lugares en los que no se toca el tambor, luego el tambor no es la causa.


Tampoco es la causa un descenso en el número de personas que quieren agarrar. Hace treinta años, el Tobarra ningún trono desfilaba con más de dieciséis personas, hoy ninguno baja de veinticuatro. Hemos incrementado el peso de los tronos en términos generales, a pesar de que los agarráores cada vez tienen menos fuerza por el cambio en el estilo de vida.

Ahora se están invirtiendo los términos, los nuevos tronos buscan más la calidad que el peso y la cada vez mayor incorporación de la mujer ha salvado a más de un paso de un mal trance. Ignoramos si será suficiente para luchar contra el mayor de nuestros enemigos: el envejecimiento de la población, si hoy nacen la mitad de niños que hace treinta años, dentro de treinta años habrá la mitad de agarráores y eso es matemática pura, al menos si  pretendemos contar sólo con gente de Tobarra.

Decimos esto porque el fenómeno del cofrade forastero no es extraño en Semanas Santas de alto renombre y lo quieran o no, también a ellas estos turistas del agarráo que van cada año a vivir una Semana Santa que en principio no es la suya, también les han sacado de apuros. Por cierto, esta figura no es extraña en nuestra Semana Santa, personas que sin tener más lazos con Tobarra que algún amigo o familiar muy lejano, se empeñan en vivir como uno más las hay en todas o la mayoría de las hermandades.

Evidentemente nuestro "caladero" debe seguir estando aquí, somos de Tobarra y nos enorgullecemos de serlo, por eso somos semanasanteros, pero no debemos desdeñar ni dejar de lado esta posibilidad.

Abrir la Semana Santa de Tobarra al mundo tiene indudables ventajas, una de ellas es ésta, pero claro, si nos empeñamos en no salir fuera de Tobarra a ofrecer una Semana Santa como la nuestra, que ha sido y debe seguir siendo motivo de admiración, terminaremos por harcer la pescadilla que se muerde la cola: "¿para qué vamos a salir fuera de Tobarra si tenemos problemas como la falta de gente para agarrar?" pero es que ¿cómo vamos a encontrar  más enamorados de nuestra Semana Santa si no salimos fuera?
 
Se ha dicho muchas veces que a los agarráores hay que cuidarlos. Es cierto, pero no como se ha hecho en alguna ocasión, dandoles ideas que nada tienen que ver con las procesiones. El agarráor lo que quiere es hacer procesión, llevar su trono con dignidad, no se van a quedar en la hermandad porque les alentemos a salirse de la procesión, haciéndolo se ha cometido el error de dar un mensaje equivocado: "lo de menos es la procesión, no te preocupes por tu trono, ni por tus compañeros ya se las apañarán..." Eso no es lo que quieren los agarráores, lo que quieren es cumplir con su mandato, fieles a la tradición, de llevar trono e imágenes por donde los llevaron sus antepasados.


Se ha dicho también que la gente jóven no quiere agarrar. Tampoco es cierto, hay de todo, tanto en gente joven como en gente de más edad, lo que sí es cierto es que cada vez hay menos jóvenes, en la procesión y en el tambor, en Tobarra y fuera de Tobarra, porque cada vez nace menos gente.
 
Un último apunte, para los profetas de la catástrofe. Comparen las procesiones de hoy con las de hace treinta años, o los tronos vacíos Viernes Santo por la mañana a la salida de la procesión hace no tantos años y cómo ese fenómeno es cada vez menos frecuente.

No estamos tan mal como quieren hacernos creer, pero no nos durmamos en los laureles, si no, podremos estarlo algún día.

martes, 15 de diciembre de 2009

LA SEMANA SANTA DE TOBARRA DE INTERÉS TURÍSTICO INTERNACIONAL

El pasado año celebramos el XX aniversario de la declaración de Interés Turístico Nacional para nuestra Semana Santa. En 1988, al pasar Semana Santa, se recibió al fin la comunicación y posteriormente la declaración fue publicada en el BOE. Por aquél entonces la Semana Santa de Tobarra se convertía así en la primera de nuestra provincia en obtener la declaración, la Feria de Albacete, por ejemplo no era ni siquiera de Interés Turístico Regional y nos colocábamos por encima de celebraciones como la Semana Santa de Toledo, Ciudad Real, Palencia, Ávila, Jumilla, Cáceres, Zaragoza, León, Granada…

Ninguna de ellas tenía el Interés Turístico Nacional cuando Tobarra lo consiguió. En la actualiad todas lo tienen incluso algunas han logrado el Internacional. Eso en sí mismo no es bueno para nuestra Semana Santa, pero lo peor de todo, sin duda es la creencia que está empezando a gestarse, influenciada por no se sabe qué intereses que a veces parecen responder los deseos de nuestros más inmediatos competidores, de que Tobarra no puede o lo que es peor no se merece el Interés Turístico Internacional.

Mucho ha cambiado desde aquellos años ochenta en que con más ilusión que medios se trabajaba por la Semana Santa. Hoy en día, con una Semana Santa con muchos más medios y gente que entonces nadie en su sano juicio, con un mínimo de amor por Tobarra y su Semana Santa puede pretender que nos quedemos anclados y permitamos que otros nos adelanten.

Nunca hemos concebido otra forma de hacer y querer a Tobarra y su Semana Santa si no se quiere lo mejor y difícilmente vamos a mejorar si no creemos en nosotros mismos.

Pero hay más argumentos. Nosotros que nunca nos hemos apropiado de títulos que no nos correspondían, hemos visto cómo la presencia de la Semana Santa de Tobarra en los medios se ha reducido considerablemente desde que otras Semanas Santas y Tamboradas consiguen títulos. Y eso ni es bueno ni es justo.

Tobarra cumple con los requisitos que marca la Orden reguladora de la concesión del título (ORDEN ITC/1763/2006, de 3 de mayo):
-    Antigüedad. Más de 400 años de tradición en procesiones y tambor.

-    Continuidad en el tiempo. (Salvo el paréntesis de la Guerra Civil).
-    Arraigo en la localidad. (Indiscutible)
-    Originalidad y Diversidad de Actos. (Ninguna tiene Tambor, Bendición, Bajada, Prendimiento, Encuentro, Saludo, Entierro, Artesanía, Tamborada Escolar, Cierre, El Museo del Tambor más antiguo –que no el más subvencionado- del mundo, la primera Escuela del Tambor del mundo…)
-    Haber sido declarada de Interés Turístico Nacional y haberlo estado durante 5 años o más. (Éste apartado daría para más de un comentario)
-    Existencia de equipamientos y plazas hoteleras suficientes en un radio de 50 kilómetros. (También lo cumplimos).

Algunos hechos y dichos que no son ciertos:

-    La Semana Santa de Tobarra no cumple los requisitos para la declaración. Ya hemos visto que no es cierto.
-    La Semana Santa de Tobarra no se merece la declaración. Veamos, aunque las comparaciones son odiosas, y dicho sea con el mayor de los respetos, que cada uno juzgue si nuestra celebración reúne menos méritos que las siguientes fiestas declaradas de Interés Turístico Internacional:
o    Romería Vikinga de Catoira (3.500 habitantes). Se celebra desde 1960.
o    Tomatina de Buñol. Se celebra desde hace unos 40 años.
o    Rapa das Bestas de Sabucedo (pedanía de A Estrada, 150 habitantes).
o    Festival del Cante de las Minas de La Unión. Se celebra desde 1961
o    Entrada de Toros y Caballos de Segorbe.
o    Festival del Mundo Celta de Ortigueira. (declarado de Interés Turístico Nacional en 2003).
o    Todas estas fiestas tienen un importante arraigo en sus localidades y sin duda son merecedoras del galardón, pero la Semana Santa de Tobarra, que se celebra desde hace más de 400 años, con actos únicos, ¿no lo merece también?
Una curiosidad, desde 1997 hasta 2003 no se declaró ninguna fiesta de Interés Turístico Internacional y sólo desde 2006 hasta el 8 de junio de este año se han declarado siete varias de las cuales no eran de interés turístico nacional en 1988.
-    Otro argumento: Tobarra no debe buscar el título porque es perjudicial. Bien, el mero hecho de tener el título no significa que los visitantes acudan por centenares de  millares y colapsen nuestra localidad. (ojalá el problema de la Semana Santa fuera qué hacer con tanta gente), ya hemos visto declaraciones de Interés Turístico Internacional cerca de nosotros que han servido, sobre todo para “barrer” aún más nuestra Semana Santa de los medios de comunicación. El mero hecho de buscar el título nos pone a trabajar a todos por un objetivo común.

En definitiva, desde 1988, en que éramos una de las pocas Semanas Santas de España en tener el título de Interés Turístico Nacional, hasta hoy, nuestra Semana Santa no ha parado de crecer y mejorar año tras año. Sin embargo en este tiempo muchas Semanas Santas nos han alcanzado y algunas que entonces no eran “de Interés Turístico Nacional”, han conseguido ya el Internacional.

Por eso abrimos el debate, ¿Debe solicitarse para la Semana Santa de Tobarra el título de “Interés Turístico Internacional”?.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

LA GRANDEZA DE LA SEMANA SANTA


Lo que ha hecho grande nuestra Semana Santa no es la Bendición, ni la Bajada, ni la Dolorosa del Salzillo, ni tener la mejor artesanía del tambor del mundo, ni el primer Museo del Tambor del mundo, ni la primera Escuela del Tambor, ni lo mucho que hemos avanzado en seriedad y solemnidad en nuestras procesiones, ni los nuevos tronos, de Bejarano, de Tirao…, ni las sedes de las hermandades, ni tener el mejor libro de Semana Santa del mundo, ni los estandartes bordados en hilo de oro…

Lo que ha hecho y hace grande nuestra Semana Santa es la gente de Tobarra. Lo que la hace grande, pero grande de verdad es el empeño que ponemos cada año en hacerlo mejor que el anterior. El mejor capital de Tobarra, es su gente, invertir en valor humano, en cercanía es la mejor inversión de futuro para la Semana Santa. Ése fue el mensaje esencial del pregonero de nuestra Semana Santa 2009 y hoy queremos traerlo de nuevo aquí para no perderlo nunca de vista.


Cierto es que las personas se van y lo que queda son los bienes materiales, cierto que el fruto del buen trabajo se ve en la calle cada Semana Santa, cierto que las sedes unen, que el trabajo une, que la ilusión por la compra de un trono nuevo une a los hermanos alrededor de una causa común… pero también es cierto que un buen ambiente en la hermandad, un presidente con liderazgo, un equipo ilusionado, unos relevos en los que prime el compañerismo, el compromiso con los demás, estar pendientes de si el compañero nos necesita… eso une mucho más y es lo que termina haciendo de veras HERMANDAD.

Hacemos Semana Santa, para que nos vean, para sentirnos orgullosos de mostrar de qué es capaz Tobarra, de qué somos capaces los tobarreños ante el mundo cuando queremos y trabajamos todos unidos, hacemos Semana Santa porque nos gusta, porque nos divierte tocar el tambor con libertad, porque nos sentimos importantes, porque sabemos que somos imprescindibles cuando estamos bajo los palos, porque hacemos lo que hicieron nuestros padres, que ya no pueden y hacemos aquello que queremos que hagan nuestros hijos.

Hacemos hermandad cuando nos ponemos bajo los palos, pero sobre todo cuando nos preocupamos por nuestros compañeros, no sólo en Semana Santa, sino todo el año.


La Semana Santa la hacen las personas, por ello debemos hacerla para las personas, para quienes la ven y para quienes la trabajan, sin perder nunca de vista que nuestro principal trabajo como semanasanteros es prender y mantener viva la llama de la ilusión en la gente, esa ilusión que teníamos de niños al ver pasar los tronos, al ver salir nuestra imagen por la puerta de la Iglesia, esa ilusión es nuestro motor y nuestra fuerza. Ésa y no otra es nuestra seña de identidad y la verdadera clave de nuestro éxito.

jueves, 3 de diciembre de 2009

LA MUJER Y LA SEMANA SANTA DE TOBARRA




Desde aquél lejano Viernes Santo por la tarde en que salieron a tocar el tambor las mujeres, con el capuz bajo, porque un bando había prohibido a los “hombres” el toque del tambor, la incorporación de la mujer en la Semana Santa de Tobarra ha sido paulatina, y en general lejana a la polémica.

No podemos olvidar que hubo un tiempo en que las mujeres no podían ni siquiera salir en la procesión, salvo bajo la figura de “manolas”. Hoy en día las cosas han cambiado y el camino recorrido, las más de las veces gracias al empeño de unas cuantas pioneras, nos ha permitido llegar a una Semana Santa más justa e igualitaria.


Poco a poco las mujeres se han abierto camino, con el tambor, y bajo los palos, al principio junto a sus compañeros, a veces bajo una actitud paternalista: “nena métete aquí, aunque no llegues”, descubriendo enseguida (¡oh, sorpresa!), que lo que de verdad querían las mujeres es llegar al palo, demostrarse a sí mismas, más que demostrar a los demás, de lo que son capaces y participar de esa misma sensación de comunidad y hermandad bajo los palos de la que han disfrutado los hombres durante muchos años.


De la incorporación de la mujer a la Semana Santa hemos aprendido muchas y buenas lecciones. Probablemente, la más curiosa y desapercibida de todas, es que parte de la culpa del cambio de mentalidad de negativa a positiva, de estar en contra a estar a favor, la tiene la necesidad urgente de agarráores que hemos sentido en la Semana Santa y es que a veces hemos tenido que verle las orejas al lobo antes de aceptar que la presencia de las mujeres en nuestra Semana Santa bajo el papel de Agarráoras es, no sólo buena, sino imprescindible.



En Tobarra hemos pasado de la mujer como madre de nazarenos y agarráores, pasando por la mujer como nazarena y tamborilera, a la mujer agarráora, que da lecciones (sin proponérselo, porque nunca se han propuesto dar lecciones) de agarrar,  de ensayar si era necesario para hacerlo cada vez mejor, de buscar nuevos modos de organizarse, de darlo todo cada Domingo de Resurrección del Calvario a la Plaza. 

Aún no somos conscientes de lo mucho que debemos a todas las pioneras, algún día lo seremos, entretanto sólo podemos dar las gracias a todas las mujeres de Tobarra. Su amor y entrega total por la Semana Santa nos asegura un futuro lleno de esperanzas.

Por cierto, en la tierra con la mejor artesanía del tambor del mundo, nos faltan todavía mujeres artesanas del tambor, sin duda alguna las habrá en cuanto se lo propongan.